sábado, 11 de octubre de 2014

Reseña: El chico que se escabulle en la ventana de mi habitación.




Ficha Técnica:

Título: The boy who sneaks in my bedroom window.
 (El chico que se escabulle en la ventana de mi habitación)
Autor: Kirsty Moseley
Editorial: Createspace.
N° de páginas: 256.

Sinopsis

Amber Walker y su hermano mayor, Jake, tienen un padre abusivo. Una noche, el mejor amigo de su hermano, Liam, la ve llorando y trepa por su ventana para confortarla. Aquella acción desata una relación amor/odio que se extiende por los próximos ocho años.

Liam ahora es un seguro y coqueto jugador que nunca antes ha tenido una novia. Amber todavía está emocionalmente temerosa por el abuso que ha sufrido a manos de su padre.

Juntos, hacen una pareja improbable.


Su relación siempre ha sido incierta pero, ¿Qué sucede cuando Amber empieza a ver al mejor amigo de su hermano un poco diferente? ¿Y cómo su hermano, que siempre ha sido un poco sobre protector, reaccionará cuando se de cuenta que el par se está acercando más?
Opinión Personal

¿Qué puedo decir de este libro? ¡Me encantó! Es, posiblemente, una de las mejores historias que he leído este año. Es una historia de amor bastante linda y creo que vale mucho la pena.

La historia se centra en tres personajes - Amber, su hermano mayor Jake y el mejor amigo de su hermano, Liam. Los conocemos cuando Amber tiene 8 años y los chicos, 10. Inmediatamente se puede ver en el libro que en el hogar de Amber y Jake se vive una pesadilla. Los dos chicos son abusados física y emocionalmente por su padre y a parte de eso, Amber es acosada sexualmente por él.

Esto ocasiona que Amber sienta mucho miedo y llore por las noches. Liam, que es un amigo muy cercano de la familia, ve a Amber llorando por la culpa de su padre y se escabulle hacia su habitación para abrazarla y consolarla. Al principio Amber se muestra un poco reacia a su cariño pero lo acepta. Sin querer se quedan dormidos y eventualmente, esto se vuelve una costumbre y Liam se queda a dormir todas las noches con ella para tranquilizarla

martes, 7 de octubre de 2014

¿Enojona... yo?






Hace bastante tiempo que vienen diciéndome que soy muy gritona y enojona. Y la verdad están en lo cierto. Lo soy. Pero eso no significa que me guste o que disfrute siéndolo; honestamente ya estoy cansada de ser así porque no considero que amargarme tanto sea algo bueno para mí.

He tenido muchos problemas por ser así. Me he peleado con varios amigos, he terminado gritando por todos lados y me he dado con la sorpresa de que muchas personas que no son cercanas a mí se han dado cuenta y tienen esa opinión de mí. No es que me importe mucho lo que los demás piensen, pero tampoco es una situación muy bonita.

Llevo un tiempo tratando de ser más positiva, bromista, fastidiosa, relajada, mente abierta, cosa que siempre he sido, pero mi temperamento me impedía disfrutarlo del todo. El problema es que recientemente siento que esto no es suficiente. Y lo digo porque desde que vengo enojandome menos, siento que no me toman en serio o que piensan que no me importa nada. 

Y no es así. Odio tener que ser esa clase de persona que tiene que enojarse y renegar para que los demás puedan hacer su trabajo. Lo odio, pero a veces siento que no tengo alternativa. Siempre me ha gustado poder tener control en las cosas que suceden a mi alrededor, pero es muy diferente a que tenga que andar poniendo orden. Tampoco quiero que me tomen como una persona débil o sin personalidad. A veces es tan difícil encontrar el balance. 

Las cosas no deberían funcionar así. No debería tener que existir una persona que se encargue de que todos cumplan. Todos deberíamos ser lo suficientemente responsables para tomar conciencia y hacer nuestros deberes. Definitivamente no soy la persona más responsable del mundo, a veces soy demasiado floja y tengo mil defectos, pero jamás soy tan desinteresada con mis obligaciones. Me gustaría que haya gente que me entienda y que no me haga quedar mal o que no me haga sentir que tengo que involucrarme para que las cosas funcionen. Un poco de apoyo no estaría nada mal. Todos lo necesitamos.

Sofia.